La zona rural de la comarca permite explorar la arquitectura etnográfica ligada a la actividad agrícola y ganadera asturiana. Hórreos, paneras, casonas, molinos de agua, casas de labranza, ermitas, conviven con senderos, bosques, ríos, colinas, praderías y amplios espacios naturales donde reina el color verde en sus infinitas tonalidades. La oferta de teatros, museos, auditorios de música, salas de exposiciones y organización de ferias amplían el atractivo cultural, complementado con la oferta del calendario festivo, destacando los cinco eventos declarados Fiesta de Interés Turístico: el Carnaval o Antroxu, la Semana Santa de Avilés, la fiesta de El Bollo, la Jira al embalse de Trasona y el Festival Intercéltico.